sábado, 28 de septiembre de 2013

Interesante información sobre detergentes

Después de dos meses de investigación ha salido del horno el nuevo número de Opciones, con el cuaderno central dedicado a los detergentes para ropa y platos. Once años después de nuestro primer estudio sobre detergentes para ropa, hemos recabado un montón de información y opciones para compartir. Un resumen de algunas de ellas:
  • ¡Tenemos detergentes ecológicos y de fabricación local! De las marcas bioBel y Ecotech. Y un detergente ecológico cuyas materias primas se obtienen siguiendo los principios de Comercio Justo, de la marca Talybe. ¡Y todos se pueden comprar a granel!
  • El ingrediente más perjudicial para los ríos y lagos son los fosfatos, todavía omnipresentes en los detergentes convencionales para lavavajillas. Por eso en este caso es particularmente importante usar detergentes ecológicos.
  • Como resultado de las presiones de la industria de la detergencia, no se han prohibido ni limitado varios ingredientes no biodegradables, muy usados en los detergentes convencionales.
  • No es que los detergentes ecológicos laven menos que los convencionales; es que éstos lavan "demasiado".
  • No lavemos la ropa a más de 40ºC, pero no escatimemos temperatura al fregar los platos, ya que nos haría gastar más detergente.
Además, como siempre tenemos las otras secciones llenas de contenido:
  • Mundo en Movimiento: opciones conscientes en vivienda, electricidad... ¡incluso en móviles!
  • Comprar a granel: un pequeño cambio de hábitos, una gran reducción de residuos.
  • La incineración de residuos es tóxica para la salud, insostenible porque requiere mantener o incrementar la generación de residuos, y carísima. Y la pagan los municipios, es decir la pagamos los ciudadanos. En el artículo explicamos todos los porqués.
A continuación os damos un adelanto de la respuesta a una de las preguntas que nos hemos hecho: Pero, ¿lavan bien, los detergentes ecológicos?

 

PERO, ¿LAVAN BIEN, LOS DETERGENTES ECOLÓGICOS?

Si hemos probado ambos tipos de detergentes, habremos visto que en muchos casos no hay diferencia en el resultado, pero tienen algún comportamiento diferente. Con un detergente ecológico la ropa blanca puede no quedar tan blanca, fregando los platos cuesta más que marche la grasa de los utensilios de plástico...
Los detergentes convencionales por sí mismos, o tienen más poder limpiador, o lo parece. Veamos por qué, y a qué precio. Usar detergentes ecológicos nos hará cambiar algunos hábitos, pero ya es esto lo que queremos, ¿verdad? Adaptar los hábitos a lo que sea mejor para todos. Al final explicamos cuáles serían los cambios a hacer en la forma de lavar la ropa y los platos.

¡ROPA QUE BRILLA, O ROPA LIMPIA?
El factor más determinante para que la ropa parezca "perfectamente pulcra" con un detergente convencional es que lleva blanqueantes o abrillantadores ópticos. Son sustancias sintéticas que devuelven los rayos ultravioletas del sol en el espectro de luz azul -es el efecto fluorescente-, de forma que, a los ojos, el color de la ropa parece radiante, y el blanco no amarillento. Limpia, la ropa lo está tanto como con los detergentes que no tienen blanqueantes ópticos -los ecológicos. Como ya hemos visto, el blanqueante óptico más usado es altamente tóxico para la vida acuática.
Los fabricantes ecológicos prefieren que la ropa no parezca más limpia de lo que está, más aún si para conseguirlo debemos pagar este precio ambiental.
¿TENGO UN KILO DE GRASA EN LOS PLATOS??
El poder limpiador de los detergentes tiene mucho que ver con la cantidad de surfactantes que llevan, es decir, con cómo son de concentrados. Seguramente es innegable que Fairy limpia más que ningún otro, y es porque no se corta un pelo en la dosis de surfactantes. Aquí podemos ver un espot a partir del eslogan ¿Qué tamaño deberían tener las cosas para durar hasta 12 semanas como Fairy?, en el que salen muy gráficamente un papel higiénico o una esponja gigantes. Igual de enormemente desproporcionada es la dosis de surfactantes en el detergente; éste es el secreto del "milagro antigrasa" de Fairy. Es tan concentrado (¡ni que lo digas!) que dura hasta 12 semanas. En letra pequeña debajo podemos leer Puede variar en función de los hábitos de consumo. Procter&Gamble, la multinacional que inunda el mundo con este detergente, sin duda celebra que sus publicistas nos induzcan a adoptar el hábito que muestra el anuncio -una persona poniendo un generosísimo chorro de Fairy en el estropajo. Si pusiéramos la gotita que es más que suficiente, quizás el bote duraría 120, o 1.200 semanas. Es bueno que los detergentes sean concentrados, pero hay límites; con Fairy, incluso usando esta gotita de detergente ya estaremos echando en vano por el desagüe mucha sustancia química y tóxica inutilizada.
Por cierto, el anuncio de Fairy Ultra, también muy ingenioso publicitariamente hablando, dice que Sólo hay un milagro antigrasa, incluso en agua fría. Quizás es mejor fregar los platos con agua caliente y no echar tantos surfactantes milagrosos por el desagüe. En la Guía Práctica de la revista hablamos de la temperatura del agua al lavar los platos.
Los fabricantes de detergentes ecológicos también hacen los productos concentrados, pero piensan que vale más limitarse a una dosis de surfactantes suficiente para fregar los platos con la suciedad que tienen normalmente.
COSTUMBRES PARA LAVAR CON BUEN RESULTADO USANDO DETERGENTES ECOLÓGICOS
Al fregar los platos a mano:
  • No se hará mucha espuma, pero es indiferente: la espuma no limpia, sólo es un "efecto colateral" de los surfactantes (al entrar en contacto con el aire).
  • Para la suciedad que cuesta más que se vaya -típicamente plásticos grasientos-, pongamos un chorro adicional de detergente en el estropajo, o bien lavemos y enjuaguemos más de una vez.
Lavando los platos en un lavavajillas:
  • Si hay suciedad que cueste de quitar, como por ejemplo té o pintalabios, añadir una cucharada de blanqueante ecológico al detergente (ver el recuadro del final).
  • Si no obtenemos un buen resultado con pastillas, probemos un detergente en polvo, que se disuelve mejor. O bien, pongamos las pastillas no en el compartimento del detergente sino en la cesta o el cajón para los cubiertos, para que se disuelvan completamente.
  • Quizás queden más residuos de cal en el lavavajillas que con un detergente convencional. De vez en cuando podemos echar un salpicón de ácido cítrico diluido (un vaso para un litro de agua) dentro de la máquina antes de ponerla en marcha. Podemos comprar ácido cítrico en las droguerías. 
Al lavar ropa:
  • Cuando lavemos ropa clara o que no destiña añadamos blanqueante ecológico. El resultado será mejor, el blanco más blanco y no amarilleará, y algunas manchas se quitarán más.
  • Los suavizantes ecológicos se pueden espesar al cabo de un año, y entonces no son recuperables.

EL BLANQUEANTE ECOLÓGICO Es percarbonato sódico. Cuando se disuelve libera agua oxigenada, que tiene sobre los colores un efecto similar al de la luz del sol.
Los fabricantes ecológicos venden, y también lo podemos encontrar en las droguerías.
Cuidado de no confundirlo con el perborato sódico, que también es blanqueante. Éste es bastante tóxico para la vida acuática.

domingo, 18 de agosto de 2013

Viernes 23 de Agosto 6 de la tarde

Buenas tardes
Queremos invitaros a pasar una tarde agradable al estilo antigua de reunir y charlar y compartir alegrías y preocupaciones mientras hacemos unas botellitas de seda de lavanda.
Hasta pronto
Adriana y Kerry

viernes, 16 de agosto de 2013

Porque nuestro Planeta está por encima de los intereses de los gobiernos y las empresas



Sabemos que el sistema de reciclaje actual no es perfecto y que debería mejorarse mucho pero se trata de un camino de transición que tenemos que andar para sanar el entorno y cuidar nuestra casa: la Tierra.
Arte y Naturaleza te invita a pensar en el medio ambiente por encima de las estructuras actuales y los intereses económicos de las empresas y los gobiernos.
Para los que aún no están convencidos a reciclar en su vida diaria, exponemos algunas voces en contra y otras a favor para que cada uno pueda elegir qué camino tomar:
Algunas de las razones que argumentan quienes están en contra del actual sistema de reciclaje son:

- Los ciudadanos pagan sus impuestos y cumplen con sus obligaciones, por lo que no están dispuestos a hacer esfuerzos extras.
- Los contenedores están mal ubicados o lejos de sus casas.
- Reciclar exige disponer en casa de un espacio que no siempre existe.
- Los ciudadanos tendrían que recibir compensaciones (económicas) por el esfuerzo de reciclar.
- Algunas empresas de electrodomésticos y aparatos electrónicos incluyen en el precio final una tasa por el coste de su futuro reciclaje.
- No vale la pena reciclar porque todo acaba en el mismo sitio. Si bien pueden haber excepciones o estafas, lo normal es que lo que es reciclable vaya a una planta de reciclaje para darle un nuevo uso, y lo que no, pues al vertedero.
- Con el reciclaje hay menos puestos de trabajo locales.

Las voces a favor del reciclaje recuerdan que:
- Por cada tonelada de papel que se recicla, se salvan 17 árboles y se ahorran 21 mil litros de agua; la contaminación del aire se reduce y se evitan 2,3 m3 de residuos depositados en los vertederos.
- Reciclando el vidrio se ahorra el 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio.
- Se disminuye considerablemente el volumen de los residuos generados que, en la actualidad, siguen creciendo a un ritmo desmesurado.
- El personal de recolección de residuos puede realizar su trabajo más dignamente y se crean nuevas fuentes de trabajo.
En ese sentido, es importante destacar que el reciclaje de vidrio, aluminio y papel requieren centrales especializadas que no son aplicables ni sostenibles para que cada pueblo tenga una propio.
Sin embargo, iniciativas locales de compostaje y de retorno o reutilización de recipientes y embalajes de plástico podrían beneficiar a la economia local directamente.
- Disminuye la extracción de recursos naturales no renovables. Por ejemplo, los envases de plástico están fabricados a partir del petróleo y del carbón. Reciclar aluminio y vidrio significa disminuir la extracción de metales y minerales.
- Al separar nuestros residuos orgánicos, podemos elaborar abono o acondicionador de suelo para usar en nuestros jardines y/o cultivos.

Arte y Naturaleza apuesta por el reciclaje y la búsqueda de cómo mejorarlo ¿y tú? 


Vermicompostera Casera y Lombrices para compartir

Me ha encantado este video. Link al Video
Ademas teniendo el original prestado del Arboreto para el uso en el cole, veo es cumple perfectamente con lo que requiere.  Si alguien quiere hacer su propio vermicompostera tengo unos pocos lombrices para regalar.
Por cierto el cole de Zarzalejo podria pedir uno prestado de ellos tambien para su proyecto de ecoescuela, o hacer este mismo.
Si alguien está interesado pero necesita ver como funciona (y no hay olores molestos!) pueden pasar por casa a mirar uno en funcionamiento
Saludos
Kerry

jueves, 18 de julio de 2013

Su coche puede ser una chancla

El dicho popular ‘del cerdo se aprovecha todo, hasta los andares’, bien podría aplicarse a algo muy distinto: los coches. Los cementerios de vehículos son historia, casi todos sus componentes se reciclan, reutilizan o sirven como fuente de energía. Los neumáticos inservibles acaban como césped artificial o calzado para la piscina; la chapa como vigas para edificios, obras de arte, incluso un sofá de diseño; las lunas como papel de lija; y las baterías como acumuladores de energías renovables. 

Esta transformación sucede gracias a complejos procesos industriales o creativos, pero hay opciones de andar por casa. ¿Quién no se ha balanceado en un columpio que era un neumático? Y llenado con tierra hay quienes ven un original macetero.

La legislación europea (2000/53/CE) obliga a que al menos el 85% del peso del coche se recupere para su reutilización, reciclaje o valorización (que sirva como combustible para generar energía). Como mínimo, el 80% tiene que destinarse a las dos primeras opciones. Este era el objetivo para 2006-2015 y España no solo cumple la norma, sino que es de los países de la UE con mejores cifras.

“En 2012 recuperamos de media el 88% del peso total de los vehículos y el 83% se reutilizó o recicló”, detalla Manuel Kindelan, director general de la Asociación española para el tratamiento medioambiental de los vehículos fuera de uso (Sigrauto).

“El fin de la vida de un coche ya no es un problema y todo el tratamiento no le cuesta nada al ciudadano cuando se deshace de él, como sí sucede en otros países”, añade. De hecho, los coches ya no mueren y se entierran en el cementerio sino que se ‘reencarnan’ en muy diversas aplicaciones. Esto supone un ahorro en materias primas y una reducción del impacto medioambiental en la fabricación de nuevos componentes. Sea cual sea su destino final, unas veces será en coches a estrenar y otras en productos tan diferentes como el suelo de goma un parque infantil o un cuchillo de acero.

El proceso se inicia desde que el vehículo llega al centro autorizado de tratamiento (CAT), donde que hay que entregarlo cuando ya no lo queremos. “Estos centros, lo que conocemos como desguaces, son los únicos que pueden dar de baja el coche”, puntualiza Kindelan. A partir de ahí, se descontaminan –se retiran todos los líquidos y residuos peligrosos como los aceites hidráulicos, del motor, anticongelante o los filtros— y se separan los componentes que pueden ser reutilizados de los materiales reciclables, desde la chapa hasta los cristales.

“Hay piezas que pueden servir para otro vehículo porque están en buen estado, esas se desmontan y almacenan para cuando se necesiten para coches que sufran una avería y requieran recambios”, explica Kindelan. Así se evita tener que fabricar esas piezas y se ahorra en materia prima.
Algunos elementos, como los neumáticos, se cambian con cierta frecuencia durante la vida útil del coche. Los viejos nunca deberían acabar en el vertedero, está prohibido desde 2006. Algunos se reutilizan, otros se reciclan y unos pocos se queman como combustible. En cualquiera de estos fines “la ventaja para el medio ambiente es importante”, asegura José María Bermejo, director de Desarrollo de Mercados de Valorización de Signus Ecovalor, empresa fundada por cinco fabricantes de neumáticos de reposición para el tratamiento de los viejos. Según sus estudios, en la fabricación de una tonelada de césped artificial con caucho extraído de neumáticos se generan 3.200 kilogramos de CO2 menos que si no se utilizara este material reciclado. “Y un campo necesita 80 toneladas de goma”, subraya Bermejo.

También las baterías, tanto de coches convencionales como las de los eléctricos e híbridos enchufables, suelen sustituirse. Las primeras normalmente se reciclan: se extrae por una parte el plomo y por otra el plástico. Ambos materiales acaban normalmente en nuevas baterías. Las segundas, que tienen una vida media de 5 años según los fabricantes, todavía tienen una segunda vida incierta. Por eso, la Unión Europea financia un proyecto que arrancará en septiembre en centro tecnológico vasco IK4-IKERLAN, para investigar qué usos pueden tener una vez que no sirven para los coches. “El objetivo es reducir los precios ya que es uno de los componentes que más encarecen los eléctricos. Por ejemplo, utilizándolas como acumuladores de energías renovables”, explica Igor Villarreal, responsable del proyecto.

Desguazamos el coche
¿Había imaginado que el césped artificial de un campo de fútbol está hecho con neumáticos reciclados? ¿Y que el brillo de los pequeños cristales de la lija en su caja de herramientas es la luna de un coche triturada?

Los neumáticos
Las ruedas son, sin duda, uno de los elementos del coche que más se cambian. ¿Qué pasa con esos neumáticos? Lo cierto es que se aprovechan para usos muy distintos y sorprendentes. La primera opción es su reutilización, mediante la técnica del recauchutado que consiste, básicamente, en la sustitución de la banda de rodadura gastada por una nueva. Es, en definitiva, una forma de alargar la vida en servicio del neumático y se hace con un 12% de los neumáticos viejos, según datos de Signus.

Si la reutilización no es posible, entonces se reciclan sus principales materiales que se separan triturando la rueda: el caucho (que es un 65% del neumático), que tiene multitud de aplicaciones; el acero (25%), que se recupera en su totalidad y reutiliza para cualquier objeto fabricado con este metal, desde un cuchillo a ruedas nuevas; y los textiles, que suelen acabar como combustible para generar energía, según explica Bermejo, de Signus.

El caucho es, en definitiva, el qué más aplicaciones tiene. “La principal es como relleno del césped artificial. Se consigue que sea flexible y que vuelva a su posición después de pisarlo”, detalla Bermejo. “Y se reducen considerablemente las emisiones de CO2 porque de esta manera la goma ya está fabricada, también los costes e incluso se ahorra agua. En un campo de fútbol, hay que regarlo un poco para que ruede el balón, pero el consumo es mínimo comparado con una de hierba”, añade.

Aún más, las ruedas pueden ser la materia prima de la goma del suelo de los parques infantiles. ¿El niño se ha caído? No hay problema. “El caucho amortiguará la caída”, defiende el experto. También el pavimento de las carreteras contiene ruedas. Esta aplicación todavía tiene algunos detractores que prefieren el asfalto convencional. Bermejo cree, sin embargo, que se este uso se acabará generalizando ya que abarata costes y, por su elasticidad, se rompe menos. “Hace falta reparar y sustituir menos. Esto es una ventaja técnica y medioambiental”, apunta.

Y en un par de meses saldrán al mercado unas chanclas fabricadas a partir de neumáticos. “No imitación de ruedas, como ya hay, sino literalmente hechas de ellas, aunque nadie lo diría”, dice Bermejo. Este calzado es fruto de dos años de investigación de la industria, pero hay quienes, en casa, con un poco de imaginación hacen su propia I+D para encontrar nuevos usos. En Internet se encuentran multitud de ideas, pero la que más se repite es convertir las ruedas en macetas, pintadas de colores y rellenas de tierra, colgadas en la pared o tumbadas en el suelo. Aunque quizás, el uso más divertido y que muchos han experimentado en su niñez, es utilizarlas como columpio.

Ventanas y lunas
Los cristales de los coches no están hechos de vidrio por lo que no se puede reciclar en el contenedor verde para hacer botellas, por ejemplo. “Pero tiene aplicaciones como material abrasivo”, explica Manuel Kindelan, director de Sigrauto. Triturado prácticamente en polvo sirve, por ejemplo, como componente de las lijas.

El salpicadero y otros plásticos
El 2% de los plásticos que se reciclan en España provienen de automóviles, según un estudio de Cicloplast, empresa que promueve la correcta gestión de este material. La mayoría provienen de envases domésticos, que apenas duran unos días, frente a los plásticos de los coches cuya vida es de años, tantos como dure el vehículo. Pese a que las piezas de los coches hechas con este material se pueden reciclar e incluso reutilizar, muchas acaban en la incineradora para generar energía.

"En Europa, un automóvil actual contiene un 15 y un 20% de materiales plásticos”, apunta Alberto Caldeiro, director técnico de Cicloplast. "Reciclarlos es siempre una opción mejor que el vertedero, ya que éste último es responsable del 3% de la emisión total de los gases de efecto invernadero", añade. Por eso, en la concepción del vehículo y de sus piezas, se plantea el desmontaje posterior de las mismas para su aprovechamiento. Kindelan señala que además hay que hacer un esfuerzo para fabricar coches pensando en su posterior reciclado, por ejemplo, no utilizando mezclas de plásticos y con otros materiales que imposibilitan su tratamiento después. "Un ejemplo de esto es la eliminación de superficies aterciopeladas", apunta Caldeiro.

Las espumas y textiles también son muy difíciles de reciclar. Encontrar una manera de reciclarlos reutilizarlos es una asignatura pendiente que tendrá que aprobarse en 2015, fecha en la que el 95% del peso de los vehículos tendrá que ser recuperable (ahora es el 85%) para otros usos, según una directiva europea. “Este requisito es indispensable para que homologuen el vehículo para su circulación”, advierte el director de Sigrauto.

Los metales
Cuando el coche se ha quedado en el esqueleto, se prensa. “Se hacen cubos para transportarlos mejor”, explica Kindelan. “Eso que se ve en las películas”, visualiza. Esos cubos, una amalgama de metales, se trituran en plantas fragmentadoras hasta dejarlos en trozos del tamaño de una pelota de tenis, detalla el experto, para su posterior separado. “Un imán gigante atrae los férricos”, continúa, “y se funden para hacer acero para coches o lo que sea”. Después se separan el aluminio y el cobre, que también se reciclan. El mismo proceso se hace con el motor. Los metales del catalizador, sin embargo, no acaban en estas trituradoras. “Son metales preciosos con alto valor. Por eso se extraen y reciclan en nuevos catalizadores”, apunta.

El artista australiano James Corbett ha encontrado otro uso para estos materiales que utiliza como materia prima de sus esculturas. Desde 1999, Corbett ha convertido la chapa de muchos modelos en obras de arte; caballos metálicos, barcos e incluso coches hechos de coches.

La firma española Bel&Bel ha ido un paso más allá y ha convertido materiales de desecho en piezas funcionales a las que no les falta arte. “Nuestra decisión de trabajar con materiales de desecho nace de un pensamiento principalmente ecológico: el reciclaje. Estamos rodeados por objetos que caen en desuso, todo el mundo se deshace de aquello que ya no le interesa, de lo que le aburre”, explican en su web los hermanos Jesús y Carles Bel. “Somos admiradores de los grandes diseños de vehículos clásicos, como la mítica motocicleta Vespa o nuestro querido Seat 600. A partir de esta admiración, comenzamos a trabajar con estas piezas con la intención de dar vigencia a su gran estilo, siempre potenciando su importante carga artística”, detallan. Así fue como nació su Sofá 600 o su Silla Vespa.

Las baterías
Los elementos de las baterías convencionales, plásticos y plomo, se reciclan. Si bien, las baterías de ion-litio de los coches eléctricos todavía tienen una vida finita, corta y única. Para cambiar esto, la Unión Europea financia un proyecto que arrancará en septiembre en centro tecnológico vasco IK4-IKERLAN, para investigar cómo alargar la vida de esas baterías, que ahora duran en torno a cinco años y cuando esta está acaba, darles una segunda vida.

“Cuando ya no son útiles para los coches eléctricos, todavía tienen bastante energía y sirven para otras aplicaciones menos exigentes que un vehículo, como puede ser la integración de renovables”, afirma Igor Villarreal, responsable del proyecto que parte de un presupuesto de 8 millones de euros para tres años. “Para que haya más renovables es importante que vayan unidas a un sistema de almacenamiento eléctrico. Si eres capaz de almacenar energía la puede utilizar cuando sea necesaria”, detalla.

La idea de utilizar las baterías del coche eléctrico para esto permite reducir el precio tanto para la primera vida de la batería en el coche --“porque ya se sabe previamente que se va a reutilizar”, apunta Villareal-- y también se reducen costes para la segunda vida como almacenamiento de renovables "porque ya ha sido utilizada".

El responsable del proyecto reconoce que esta investigación se inicia a pesar de que la cantidad de coches eléctricos en las carreteras es todavía muy baja. Pero cree que los avances que se logren en el alargamiento de la vida útil de las baterías, así como resucitarlas para nuevos usos, abaratará los costes e impulsará las ventas de estos vehículos, más respetuosos con el medio ambiente.

Este es el punto de partida, en dos años tendrán los primeros resultados que revelarán si esta idea es posible técnicamente y viable económicamente. “El beneficio para el medio ambiente si lo conseguimos es evidente. Se impulsarían el coche eléctrico y las energías renovables. Y se estaría reutilizando la batería”, vaticina.

(Fuente: El País http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/07/18/actualidad/1374105497_327853.html)

domingo, 7 de julio de 2013

Limpieza Urbana en Zarzalejo Pueblo

La Comisión de Arte y Naturaleza estuvo esta mañana en el pueblo de Zarzalejo con los objetivos de recoger basura y mostrar la necesidad de mantener el entorno limpio.

Latas de refrescos y cervezas, envoltorios de caramelos, botellas de vidrio, papeles y muchísimas colillas de cigarrillos llenaron rápidamente las bolsas que habíamos llevado.

Un vecino salió de su casa a darnos fuerzas y otra amable señora nos aseguró que si los adultos diéramos el ejemplo siempre, los niños seguirían nuestros pasos y no serían necesarias estas actividades de concienciación.

¡Hasta la próxima!